Cambiar las ventanas es la mejora que más se nota en una vivienda antigua: menos frío, menos ruido y menos agua en el cristal. También es la única obra interior que se ve entera desde la calle, y por eso en un edificio protegido deja de ser una decisión libre. Antes de encargar nada conviene saber qué manda sobre el aspecto exterior de la carpintería y qué sigue siendo elección tuya.
Qué decide el aspecto de tus ventanas, y qué decides tú
La regla práctica es sencilla de enunciar: lo que se ve desde el espacio público está condicionado; lo que no se ve, no. En un inmueble catalogado, material, color y despiece del hueco —cómo se divide la ventana— entran dentro de lo condicionado, porque son lo que define la fachada.
Ahora bien, hasta dónde llega esa condición no se puede dar por sabida desde fuera: la fija la ficha de ese edificio y la confirma el Concello de Vigo. Dos portales de la misma calle pueden tener respuestas distintas. Preguntarlo antes cuesta una gestión; preguntarlo después cuesta la ventana.
Lo que sí queda de tu lado en cualquier caso: el tipo de vidrio, la clase de herrajes, el sistema de apertura por dentro, la estanqueidad y el aislamiento del conjunto. Es decir, todo el rendimiento.
Y una precisión que evita el error más común. Mucha gente concluye «mi edificio no está catalogado, así que puedo poner lo que quiera», y no es exacto: hay dos motivos independientes por los que unas ventanas nuevas pasan a exigir licencia, y basta con que se cumpla uno. Uno es que el inmueble esté catalogado —entonces todas las obras van por licencia, y el cambio de carpintería exterior figura por su nombre en el trámite municipal OB-004—. El otro es que la obra modifique el aspecto exterior dentro del ámbito del PEPRI, cosa que unas ventanas nuevas hacen por definición. Ambos casos, con sus fuentes, están desarrollados en la guía de licencias y obras en el Casco Vello.
Las cuatro decisiones de una carpintería nueva
1 · El material del marco
Madera, aluminio con rotura de puente térmico, PVC y mixtos madera-aluminio resuelven bien el aislamiento hoy en día; la diferencia entre ellos está más en el mantenimiento, en el precio y en el aspecto que en el rendimiento térmico. Esa última palabra —el aspecto— es justo la que puede estar condicionada en un edificio protegido, así que el orden correcto es preguntar primero y elegir después.
2 · El despiece del hueco
Es lo que más cambia la cara de un edificio y lo que más se pasa por alto. Sustituir una ventana de dos hojas partidas por una hoja única y limpia mejora la vista desde dentro y altera la fachada desde fuera. Si el edificio está catalogado, conservar la división original suele formar parte de las condiciones.
3 · El vidrio
Aquí es donde se gana confort de verdad. Un doble acristalamiento con cámara y capa de baja emisividad sube mucho la temperatura de la cara interior del cristal, que es exactamente lo que evita que el vapor condense encima. Si hay ruido de calle, la mejora se busca con vidrios de espesores distintos o laminados acústicos, no con más cámara.
4 · Cómo se remata el hueco
La ventana nueva puede ser excelente y el resultado, mediocre, si el encuentro con la obra queda mal resuelto. Jambas y dinteles sin aislar siguen siendo la franja fría del muro, y ahí aparecerá el moho aunque el cristal esté seco. Es el mismo detalle que explica la guía de aislamiento interior en un piso antiguo: sin resolver los retornos, el puente térmico se queda donde estaba.
La ventana nueva puede empeorar la humedad, y conviene saberlo antes
Una carpintería antigua es mala aislando pero ventila sola: por sus rendijas se escapaba parte del vapor que produce la vivienda. Al sustituirla por una estanca, ese vapor se queda dentro y busca la superficie más fría que le quede, que ya no es el cristal: pasa a ser el muro de fachada, el techo de la esquina o el trasdós de un armario.
Este efecto se nota más aquí que en el interior peninsular porque el aire de partida ya viene cargado: la estación de Vigo Aeropuerto registra una humedad relativa media del 77 % y 1.791 mm de precipitación media anual, frente a los 640,9 mm de media de la España peninsular en el mismo periodo (AEMET, valores climatológicos normales 1981-2010).
La consecuencia práctica no es renunciar a las ventanas: es decidir ventanas y ventilación en la misma conversación. Muchas carpinterías admiten aireadores en el propio marco, y esa decisión se toma antes de fabricar, no después de instalar. El cuadro completo está en la guía de humedades por condensación en pisos de Vigo.
Si la vivienda tiene galería acristalada
La galería concentra los dos asuntos de esta guía a la vez. Por un lado es, con diferencia, la mayor superficie de vidrio de la casa: si su carpintería es de vidrio simple, es también el punto donde más condensa y por donde más calor se pierde. Por otro, es un elemento de fachada con presencia propia, de modo que en un edificio catalogado su sustitución rara vez es libre.
Lo que suele plantearse sobre una galería:
- Restaurar la carpintería existente y mejorar el vidrio, conservando el despiece. Es la vía compatible con una protección exigente y la que preserva el valor del elemento.
- Sustituirla por una réplica que mantenga proporciones y división con mejores prestaciones. Depende de lo que admita la ficha del inmueble.
- Tratarla como espacio no calefactado y aislar la carpintería que la separa del salón. Es la opción menos vistosa y a menudo la más eficaz cuando el presupuesto manda.
Cuál de las tres cabe en tu caso lo determina la normativa aplicable a ese edificio y lo confirma el Concello: no es una decisión que pueda cerrarse desde una guía.
Qué debe decir el presupuesto de una carpintería
- Material, acabado y color exterior, y si el aspecto está condicionado por la protección del edificio.
- El despiece de cada hueco, con un esquema. Es lo que se ve desde la calle y lo que más discusiones evita.
- La composición del vidrio, cámara incluida, y si lleva baja emisividad o tratamiento acústico.
- Si se incorpora aireador en el marco, o se dice expresamente que no.
- Cómo se resuelven jambas, dinteles y vierteaguas, y si se aíslan los retornos.
- Qué se hace con la persiana y su cajón, que suele ser el mayor agujero de aislamiento del hueco.
- Qué parte del alcance depende de la respuesta del Concello y qué se ejecuta en cualquier caso.
El importe lo fija cada profesional después de medir los huecos: en carpintería, un precio dado sin medir no es un presupuesto. Qué mueve ese importe lo desglosa la guía de qué determina el precio de una reforma en Vigo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner ventanas de PVC blanco en un edificio del casco antiguo?
Depende de las condiciones que la normativa fije para ese inmueble concreto, y las confirma el Concello de Vigo. En edificios catalogados el material y el color exteriores suelen estar condicionados precisamente porque forman parte de lo que se ve desde la calle. Es la pregunta que hay que hacer antes de encargar, no después.
¿Puedo cambiar las ventanas sin contar con la comunidad?
La ventana de tu vivienda es tuya, pero la fachada es elemento común y su aspecto afecta a todos. Lo habitual es comunicarlo a la comunidad y respetar el criterio que haya sobre la uniformidad de los huecos. Si el edificio está protegido, además está el trámite municipal.
¿Cambiar las ventanas quita la humedad?
Quita la condensación sobre el cristal, que es la más visible, pero puede trasladarla al muro si la vivienda no gana una vía de ventilación. Por eso ventanas y ventilación se deciden juntas.
¿Merece la pena restaurar la carpintería original en vez de sustituirla?
Con frecuencia sí, sobre todo si es madera maciza en buen estado y hay protección sobre el elemento: se conserva el despiece, se mejora la estanqueidad y se cambia el vidrio. Lo valora quien la ve; lo que no debe hacerse es descartarlo sin mirarla.
¿Hace falta licencia para cambiar las ventanas?
Es una intervención que afecta a la fachada, así que el trámite es más exigente que el de una obra puramente interior, y en un edificio catalogado más todavía. La frontera exacta la fija el Concello de Vigo; está desarrollado en la guía de licencias y obras en el Casco Vello.
¿Quién ejecuta la obra?
La obra la ejecuta el profesional con quien acuerdes contratarla. El portal no ejecuta obras ni emite presupuestos; la propuesta, la contratación y la ejecución se acuerdan directamente con el profesional.
Fuentes consultadas
- AEMET, valores climatológicos normales de la estación de Vigo Aeropuerto (serie 1981-2010): precipitación media anual y humedad relativa media.
Si todavía estás decidiendo la compra, la guía de qué comprobar antes de comprar un piso en el Casco Vello ordena las preguntas previas. El resto está en los servicios de reforma en Vigo.
Servicio de puesta en contacto: no ejecutamos obras ni emitimos presupuestos. La contratación y la ejecución se acuerdan directamente con el profesional.



