En un piso antiguo de Vigo, aislar por fuera casi nunca está sobre la mesa: o el edificio está catalogado y la fachada no se toca, o la obra es de la comunidad y no de tu vivienda, o sencillamente no hay dónde apoyar un sistema exterior. Queda aislar por dentro. Se puede hacer bien, pero tiene dos costes que conviene aceptar antes de firmar: pierdes centímetros de habitación y, si se ejecuta sin control de vapor, puedes trasladar la humedad al interior del muro en vez de eliminarla.
Por qué aquí casi siempre se acaba aislando por dentro
Aislar por el exterior es técnicamente mejor: envuelve el edificio, corrige los puentes térmicos y no resta superficie. En la vivienda antigua de Vigo choca con tres realidades, y basta una para descartarlo:
- La fachada no es tuya. Es elemento común. Un sistema exterior es obra de edificio y se decide en junta, con su reparto de coste y sus plazos. Tu reforma interior no puede esperar a eso.
- La fachada puede estar protegida. Si el inmueble figura en el catálogo, lo que se ve desde la calle está sujeto a condiciones y a un trámite más exigente. Lo explica la guía de licencias y obras en el Casco Vello.
- No hay hueco. En calle estrecha, con la fachada a la alineación y sin retranqueo, un sistema exterior invade vía pública.
De modo que la pregunta útil no es «¿interior o exterior?», sino cómo se hace bien por dentro.
El riesgo real: mover el punto de rocío dentro del muro
Un muro sin aislar está templado por dentro porque la calefacción lo calienta. Cuando le colocas aislamiento por la cara interior, dejas de calentarlo: el muro pasa a estar frío casi en todo su espesor. Si el vapor de agua del aire de la vivienda atraviesa el aislamiento y llega a esa zona fría, condensa ahí dentro, donde no lo ves y no seca.
Ese es el mecanismo por el que un trasdosado mal resuelto produce, meses después, moho en el encuentro con el techo, placa reblandecida por detrás y olor a cerrado. No es mala suerte: es física, y aquí pesa más que en el interior peninsular porque el aire de partida ya viene cargado. La estación de Vigo Aeropuerto registra una humedad relativa media del 77 % y 1.791 mm de precipitación media anual, frente a los 640,9 mm de media de la España peninsular en el mismo periodo (AEMET, valores climatológicos normales 1981-2010).
Por eso un trasdosado aislante no es «poner pladur con lana dentro». Lo que separa una solución buena de una que fallará es lo que va entre el aislamiento y la habitación, y cómo se resuelven los bordes.
Las cinco decisiones que gobiernan el resultado
1 · Control de vapor por la cara caliente
La barrera o freno de vapor va del lado de la habitación, nunca contra el muro. Su papel es limitar cuánto vapor entra en el paquete. Si se coloca al revés, o si se perfora sin sellar en cada enchufe y cada caja, deja de hacer su trabajo justo donde más se necesita.
2 · Que el muro pueda seguir secando
Si el muro recibe humedad desde el terreno o desde la lluvia batiente, cerrarlo por dentro con un paquete estanco es empeorarlo. Ahí la solución cambia de familia: cámara ventilada, o materiales capilarmente activos que admiten y devuelven agua. Y antes que nada, resolver el origen: si la mancha arranca del rodapié, el problema es otro y lo trata la guía de humedad por capilaridad en bajos de Vigo.
3 · Los puentes térmicos que el trasdosado no cubre
El aislamiento interior deja fuera el canto del forjado, las jambas y dinteles de las ventanas y el encuentro con las medianeras. Esas franjas se quedan frías y se convierten en la superficie donde condensa toda la vivienda. Se resuelven prolongando el aislamiento un tramo por el techo y por las jambas —«retornos»—, y ese detalle debe figurar en el presupuesto.
4 · Cuántos centímetros pierdes, dicho antes
El paquete completo ronda los seis a diez centímetros por muro, según sistema y espesor. En una habitación de tres metros con dos muros de fachada eso es superficie útil que desaparece, y en un baño o una cocina estrecha puede obligar a rediseñar. Que aparezca en el plano y no en la sorpresa del final.
5 · La ventilación de la vivienda, en la misma conversación
Aislar y cambiar ventanas hace la casa mucho más estanca. Si no se añade una vía de renovación de aire, el vapor que antes se escapaba por las rendijas se queda dentro, y el problema de humedad no desaparece: cambia de sitio. La guía de humedades por condensación desarrolla esta parte.
Dónde rinde más el dinero si no puedes hacerlo todo
Cuando el presupuesto obliga a elegir, el orden que menos decepciona en una vivienda antigua es este, y responde a una lógica simple: primero lo que evita daño, después lo que reduce consumo.
- Resolver la entrada de agua, si la hay. Aislar sobre un muro húmedo es tirar el dinero dos veces.
- La ventilación, porque condiciona todo lo demás y suele ser lo más barato.
- Los muros de fachada de las estancias que se usan, no la vivienda entera de golpe.
- Las carpinterías, con la advertencia de que en un edificio protegido su aspecto exterior no es libre.
- Cubierta o suelo, según si vives bajo cubierta o sobre un local o portal sin calefactar.
Es un criterio de orden, no una tarifa: qué cuesta cada cosa en tu vivienda lo dice un presupuesto hecho sobre ella, y qué mueve ese precio lo desglosa la guía de qué determina el precio de una reforma en Vigo.
Qué debe decir el presupuesto para poder compararlo
- El sistema completo, capa a capa, con el espesor de cada una y de qué lado va el control de vapor.
- El espesor total que se come cada muro, en centímetros.
- Cómo se resuelven los retornos en jambas, dinteles, canto de forjado y encuentro con medianeras.
- Qué pasa con enchufes, cajas y radiadores que hoy están en el muro de fachada: se retranquean, se desplazan o se sellan.
- Si se añade ventilación y de qué tipo, o se dice expresamente que no.
- Qué queda fuera por ser elemento común.
Y una comprobación previa que ahorra discusiones: si hay humedad visible, el presupuesto debe explicar de dónde viene antes de proponer aislar. Un trasdosado sobre un muro que sigue mojándose no es aislamiento, es una tapa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta habitación pierdo con un trasdosado aislante?
Depende del sistema y del espesor de aislamiento, y en la práctica se mueve en el entorno de seis a diez centímetros por muro tratado. La cifra concreta la da el sistema elegido, y debe estar en el presupuesto antes de aceptar, porque cambia el mobiliario y a veces la distribución.
¿Basta con cambiar las ventanas?
Mejora el confort y el ruido, pero por sí sola una carpintería nueva y estanca puede empeorar la humedad: el vapor que antes salía por las rendijas se queda dentro y busca la superficie más fría, que pasa a ser el muro. Ventanas y ventilación se deciden juntas.
¿Puedo aislar por dentro si el edificio está catalogado?
La protección recae sobre lo que define el inmueble —de forma característica, lo que se ve desde la calle— y no impide por sí misma actuar en el interior de una vivienda. Ahora bien, el alcance exacto y el trámite lo determina la ficha del catálogo de ese edificio y lo confirma el Concello de Vigo: no es algo que pueda darse por hecho desde fuera.
¿Lana mineral, poliestireno o un sistema capilarmente activo?
No hay una respuesta buena para todos los casos: depende de si el muro recibe humedad, de si se puede dejar cámara ventilada y del espesor disponible. Es exactamente la decisión que justifica que un técnico vea el muro antes de escribir el presupuesto.
¿Hace falta permiso del Concello para un trasdosado?
Es una obra interior, y como tal suele estar en el tramo de trámite más sencillo, pero la frontera la fija el Concello de Vigo según lo que se toque, y en un edificio protegido es más exigente. Está desarrollado en la guía de licencias y obras en el Casco Vello.
¿Quién ejecuta la obra?
La obra la ejecuta el profesional con quien acuerdes contratarla. El portal no ejecuta obras ni emite presupuestos; la propuesta, la contratación y la ejecución se acuerdan directamente con el profesional.
Fuentes consultadas
- AEMET, valores climatológicos normales de la estación de Vigo Aeropuerto (serie 1981-2010): precipitación media anual y humedad relativa media.
Si estás en la fase anterior, la guía de qué revisar en un piso antiguo antes de pedir presupuesto ordena la visita, y el resto está en los servicios de reforma en Vigo.
Servicio de puesta en contacto: no ejecutamos obras ni emitimos presupuestos. La contratación y la ejecución se acuerdan directamente con el profesional.



